1. Potencia de succión
Se mide en pascales (Pa). Es lo que decide si el robot levanta el polvo fino, las migas y el pelo de las alfombras. Para pisos duros alcanzan unos 2,000 a 3,000 Pa; con alfombras o mascotas conviene 4,000 Pa o más.
2. Navegación: cómo se mueve por tu casa
Los modelos más sencillos avanzan al azar y rebotan. Los de giroscopio van en líneas, pero sin mapa. Los de navegación láser (LiDAR) dibujan el plano de tu casa, limpian cuarto por cuarto y te dejan marcar zonas que no deben tocar. Si tu casa tiene más de dos habitaciones, el láser es la mejor inversión.
3. ¿Que también trapee?
Los 2 en 1 pasan un paño húmedo después de aspirar. Los de paño fijo solo arrastran el trapo; los de paño vibratorio o mopas giratorias frotan y limpian mejor. Para cerámica y porcelanato, muy comunes en México, vale mucho la pena.
4. Autonomía y tamaño de tu casa
Unos 100 minutos alcanzan para un departamento. Para casas de más de 120 m², busca 150 minutos o más, o un modelo que regrese a cargar y continúe donde se quedó.
5. Comodidad: autovaciado, app y ruido
La base de autovaciado es el mayor salto en comodidad: te olvidas del robot durante semanas. La app permite programar horarios y ver el mapa. Si trabajas en casa, fíjate en el ruido: por debajo de 60 dB es poco molesto.
6. Pelo de mascota
El pelo largo se enreda en los cepillos de cerdas. Los cepillos de goma o "antienredos" lo evitan, y un filtro HEPA ayuda con la caspa y los alérgenos.